jueves, 19 de mayo de 2011

“Instituto de Rehabilitación Modelo” 114 victimas fatales, devoradas por esta alimaña en menos de diez años.



En menos de dos meses cuatro pibes fallecieron en el “Instituto de Rehabilitación Modelo”, engrosando de esta forma las escalofriantes estadísticas de, 114 victimas fatales, devoradas por esta alimaña en menos de diez años.

El actual director de la “Modelo” "Dr”, Pablo Cococcioni, ya reconoció en algunos medios de comunicación que la función que le toco asumir es muy pesada para el. Desde Ciudad Interna nos preguntamos…Si le parece tan pesada porqué no deja el cargo? O acaso la vida de los cuatro pibes que murieron valen mas que los jugosos sueldos que cobra, que en definitiva sale del los bolsillos de los contribuyentes.

Aun así, este oscuro personaje, que lo único que ve para frenar la violencia es tener a los pibes encerrados las veinticuatro horas del día, intenta minimizar nuestra publicación valiéndose de medios que responden a intereses oficiales, pero no puede, no puede porque las estadísticas hablan por si solas. Sin tener que andar haciendo tanta historia, solo vasta y sobra con mencionar los 55 muertos que sembró en menos de tres años la actual gestión política. Esto sumado a lo que han hecho las anteriores gestiones solo demuestra el aniquilamiento masivo y sistemático de seres humanos que se ha venido realizando a lo largo de los años en los distintos campos de concentración con los que cuenta el estado santafesino, y por más que a muchos les moleste nuestro linimiento apartidiario nos permite decir lo que pasa y estar al margen de tanta mugre junta.

No hemos visto actitudes especificas de ningún funcionario político de esta gestión que contrarresten la violencia en las cárceles, ni tampoco han intentado frenar el flujo continuo que va desde adentro hacía afuera y, viceversa, y esto, no es porque no sepan el grave problema político, cultural y económico que existe. Lo saben perfectamente, pero, la herramienta de control social que tienen hay que seguirla sosteniendo a cualquier precio, y así, pobres y excluidos siguen rotando en los engranajes de una institución que lo único que ha hecho a lo largo de sus ochenta años de existencia a sido generar violencia, una institución del miedo que no le importa matar, porque materia prima hay en abundancia.

En Santa Fe las únicas políticas concretas que se han aplicado a lo largo de los años para combatir la cárcel, han sido, el aniquilamiento masivo y sistemático de seres humanos, esto no hay quien pueda negarlo.