lunes, 13 de julio de 2009

Los peligros de la Educación

Es evidente la paulatina acción de poderes ocultos en las dos ultimas décadas, con el fin de impedir o retrasar la educación escolar del pueblo argentino, no son casualidades las interminables huelgas: en la actualidades son amplia mayoría los días en las calles o domicilio de los alumnos que en las aulas, por diversos motivos. El concepto de que “un pueblo sin educación, es fácil de someter” tiene plena vigencia en la Argentina.
Esta situación de dificultar el acceso a clase, primaria, secundaria o facultades se potencias en las cárceles de nuestro país, aunque sin estadísticas oficiales, podemos afirmarlo por la propia experiencia, sólo un cinco por ciento de los presos de la provincia de Santa Fe estudia. Es decir, que de aproximadamente cinco mil detenidos, estudian alrededor trescientos cincuenta. Esto se percibe en los penales dependiente del servicio penitenciario provincial, pues en las comisaría y alcaldías de la policía santafesina directamente no hay escuelas ni posibilidades de acceder a ellas.
Es aceptado, en los términos generales, que la educación escolar a edad temprana, orienta, socializa, instruye y prepara a los niños en su tránsito hacia la edad adulta, predisponiéndolo a un futuro de logros y realización en base al esfuerzo propio, pues los niños asimilan indicaciones y voluntades de sus padres y maestros. Hoy es muy difícil su aplicación en ámbitos carcelarios, por medidas de seguridad, sistema antiguo y principalmente desarrollo humano, perfil y edad de los presos.
Se pretende la educación escolar a seres humanos adultos, con múltiples carencias, privado de su libertad (condición esencial de los hombres), sometidos a los regiones del encierro que dificulta el poder de concentración y sin incentivo para provocar el afán de progreso individual.
Como ejemplo, en UPI de Coronda a partir de mayo cada alumno asiste sólo ocho días por mes a las aulas.
La falta de regularidad y compromiso atenta contra aquellos que aún sin incentivo buscan mejorar y capacitarse.
Es necesario modificar el régimen educativo en las cárceles de Santa Fe
. Estimular la enseñanza e incentivar objetivos, beneficiarán a la sociedad cuando el preso regrese a su vida libre.
Urge que las autoridades del área de seguridad y de la educación implementen medidas de acción directa, que obren ya, si es que realmente se pretende devolver seres humanos a la comunidad. Comunidad que no los formó en su niñez, que los marginó, que no dio trabajo digno a sus padres, y ahora les exigen ser ciudadanos brillantes, sin resentimientos y dispuestos a servir y respetar a la sociedad. Un imposible por la situación socio económica imperante en las últimas décadas. Entre las medidas a adoptar, es indispensable la incentivación a los internos, pero también que las autoridades preparen y readapten una modernización del sistema. Las concesiones e incentivos son temidas, pero qué logro es devolver a la comunidad un ser con peores condiciones que tenía previos a su detención. En otras palabras, al que estudia y se prepara para el futuro regreso, trabajando y capacitándose, se lo puede bonificar con reducciones de la pena como incentivo una vez que logre determinados objetivos, sistema novedoso que la sociedad pueda acompañar comprendiendo su alcance...